domingo, 20 de noviembre de 2011

martes, 1 de noviembre de 2011

EN EL CAMINO


"...Y encontré una vieja y siniestra pensión cerca del depósito de locomotoras, y pasé todo el día entero durmiendo en una enorme cama limpia, dura y blanca, con inscripciones obscenas  en la pared junto a la almohada y las persianas amarillas bajadas para no ver el espectáculo humeante de los trenes. Me desperté cuando el sol se ponía rojo; y aquél fue un momento inequívoco de mi vida, el más extraño momento de todos, en el que no sabía ni quién era yo mismo: estaba lejos de casa, obsesionado, cansado por el viaje, en la habitación de un hotel barato que nunca había visto antes, oyendo los siseos del vapor afuera, y el crujir de la vieja madera del hotel, y pisadas en el piso de arriba, y todos los ruidos tristes posibles, y miraba hacia el techo lleno de grietas y auténticamente no supe quién era yo durante unos quince extraños segundos. No estaba asustado; simplemente era otra persona, un extraño, y mi vida entera era una vida fantasmal, la vida de un fantasma. Estaba a medio camino atravesando América, en la línea divisoria entre el Este de mi juventud y el Oeste de mi futuro, y quizá por eso sucedía aquello allí y entonces, aquel extraño atardecer rojo".

Sal Paradise. "On the road", de Jack Kerouac, 1957.

lunes, 31 de octubre de 2011

lunes, 24 de octubre de 2011

A MOST PECULIAR MAN

Paul & Art: El más grande dúo musical de siempre

"En "A most peculiar man" asistimos al suicidio de un hombre como los demás, ya que su única rareza y peculiaridad es la soledad. La canción es un epitafio sereno y sin pataleos, lo que aumenta aún más el desasosiego que produce. "A most peculiar man" está basada en un hecho real, leído por Paul en el noticiario de sucesos, según explica Judith Piepe, aunque nada tenga que ver ya con una topical song:

Sólo había tres líneas en el periódico, e incluían eso de que la mujer que vivía encima de él pensaba que era un hombre de lo más raro. Paul creyó que no era bastante, por eso se sentó y escribió un epitafio para un extraño y para todos los suicidas".


"Era un hombre de lo más raro".
Eso decía la señora Riordan
y tenía motivos para saberlo;
vivía encima de él.
Ella decía que era un hombre de lo más raro.

Era un hombre de lo más raro.
Vivía completamente solo, metido en su casa,
metido en su habitación, metido dentro de sí mismo:
Un hombre de lo más raro.

No tenía amigos, hablaba raramente
y, a su vez, nadie hablaba con él,
porque no era muy simpático y le traía sin cuidado.
Además, no era como ellos:
Oh, no!, era un hombre de lo más raro.

Murió el último sábado.
Abrió la llave del gas y se echó a dormir
con las ventanas cerradas. Nunca más despertaría
en su mundo silencioso y en su minúscula habitación.
Y la señora Riordan dice que tiene un hermano en algún sitio,
a quien debería avisarse pronto.
Y todo el mundo decía: "Es una pena que haya muerto,
pero, ¿verdad que era un hombre de lo más raro?".

"Simon & Garfunkel", de Agustín Sánchez Vidal (Ediciones Júcar, Colección Los Juglares, 1975)


"A Most Peculiar Man" - Simon & Garfunkel (1966)

domingo, 9 de octubre de 2011

EL PRIMER CRUCE


La última luz en el barrio se acaba de apagar
y mientras unos duermen otros salen a buscar;
en su calle unos metros más allá,
cada noche yo espero que ella consiga escapar.


En su casa no me puede ni nombrar,
durante el día estudia y hace vida familiar,
y cuando creen que duerme, por la puerta que hay detrás
cada noche a escondidas me busca en la oscuridad.

Y yo le digo: ven conmigo, ven, ya se apagaron las luces.
Ven conmigo, ven, te espero en el primer cruce.

Vaya ojos que tienes después de tanto dormir.
Si su madre supiera que ahora ha estado junto a mí,
que al caer la noche como un vulgar ladrón,
escaleras abajo me busca en el callejón.

Ven conmigo, ven, ya se apagaron las luces.
Ven conmigo, ven, te espero en el primer cruce.

Después de varias semanas todo terminó,
fue descubierta en su fuga y su puerta se cerró.
Ya no he vuelto a verla, no sé si será mejor,
pero aún recuerdo las noches en que huíamos los dos.

Y le decía: ven conmigo, ven, ya se apagaron las luces.
Ven conmigo, ven, te espero en el primer cruce.



"El Primer Cruce" - Los Secretos (1986)